miércoles, 2 de febrero de 2022

Vean: @lopezobrador_ pide que se investiguen contratos de Baker Hughes y los medios se hacen *el candado*

Por Victor Hernández

Los derechangos ya habían hecho el ridículo con el asunto de Baker Hughes--aunque sí lograron su objetivo de distraer del activismo de derecha de Lorenzo Córdova--pero ahora Andrés Manuel López Obrador los acaba de poner en jaque al pedir él mismo que se investiguen los contratos de Baker Hughes.

Esto en respuesta a la guerra sucia de la derecha en el sentido de que supuestamente por el hecho de que José Ramón López Beltrán y su esposa vivieron en una casa propiedad de un directivo de Baker Hughes entonces los contratos de Baker Hughes con Pemex eran chuecos.

Pero eso es falso. Primero porque Baker Hughes ya tenía contratos con Pemex desde el sexenio de Peña Nieto. Y segundo, porque el dueño de la casa no tenía injerencia en las operaciones de Baker Hughes en México.

Esto lo dio a conocer la propia empresa en un comunicado emitido el 31 de enero pasado, en el cual señalan textual en referencia al dueño de la casa:

"El exempleado no estaba involucrado en nuestras operaciones en México."

El comunicado le ardió hasta lo más profundo del fundillo al NiNi Claudio X González, que de inmediato puso a sus achichincles a tratar de responder al comunicado alegando que "ezdeke el exempleado era uno de los presidentes de la empresa", como en el comunicado no dijera claramente que el exempleado no estaba involucrado en las operaciones de la empresa en México.

Bueno, pues al siguiente día, el 1 de febrero, AMLO declaró en la conferencia mañanera que pide que se investiguen los contratos de Baker Hughes, pero que adelanta que no van a encontrar nada. Dijo:

“El escándalo de mi hijo de la renta de una casa, todo esto que difundieron muchísimo, si tienen pruebas que las presenten. Nosotros no protegemos a nadie, yo estoy aquí para cumplir con el mandato popular de desterrar la corrupción, y como ya lo mencione de todas esas lacras de la política que prevalecían, el amiguismo, el influyentismo, el nepotismo, no permitir nada de eso. 

“Tratándose de quien se trate, aunque sean hijos, pero si le puedo decir de que no somos iguales, nosotros tenemos principios y tenemos ideales (…) Pero está abierta la investigación, a ver ¿De quién es la casa?, ¿Qué contratos recibieron de Pemex?, ¿Quien los autorizó? Pues no van a encontrar nada , absolutamente nada”.

Ya tenían almorranas en la derecha. Con esto es como si les hubieran echado chile piquín.

Ahora bien; lo que dice AMLO es verdad; si tienen pruebas de que hubo corrupción, ¿por qué no han presentado las pruebas en los medios? Con la casa blanca de Peña Nieto la prueba era muy concreta; Peña tuvo que cancelar un contrato por decenas de miles de millones de pesos (no 300 millones de pesos, que cuesta el contrato de Baker Hughes),  para el tren de Querétaro precisamente porque Higa, la constructora de la casa blanca, se había beneficiado con ese contrato.

Esa era la evidencia; el hecho de que Peña tuvo que cancelar el contrato porque lo cacharon recibiendo a cambio la casa blanca.

En el caso de Baker Hughes no hay nada. Un hijo de AMLO y su esposa rentaron una casa durante un año. No la recibieron en pago. No les regalaron nada. No la compraron. Vivieron en esa casa mientras Carolyn Adams construía una casa en Houston.

Pero en vez de admitir que la cagaron, los medios que difundieron la guerra sucia del NiNi X González han estado insistiendo en que no, ¿cómo creen que ellos se equivocaron? ¡no! A huevo que hay corrupción. Pero ¿cuál corrupción? ¿Dónde están las evidencias?

Esta práctica de los medios de no admitir que se equivocan, lo he dicho antes y lo reitero, es lo que ha causado que mucha gente prefiera buscar otras fuentes de información aunque sean nefastas. Esta necedad de los medios de creerse infalibles es lo que ha causado que gente como el Chayopucero y demás sanguijuelas de Youtube atraigan al público que ya no confía en los medios. Pero en vez de darles información de verdad, les dan lambisconería con sus propias tendencias ideológicas.

Esto ha generado que los medios pierdan público y, por ende, que no se puedan sostener económicamente en internet. Para sobrevivir, buscan notas escandalosas pero falaces para buscar el click, lo cual hace que el público menos confíe en ellos y más le hagan caso a las sanguijuelas de Youtube.

Este círculo vicioso podría romperse si los medios simple y sencillamente dijeran "la cagamos y vamos a corregir." Pero en la cultura del ego en los medios decir eso es imposible. Porque creen que entonces se verán débiles ante el poder y no les temerán. Pero esa mentalidad es del siglo pasado; de cuando el PRIAN estaba en el poder. Ya no estamos en esa realidad. Ahora los gobiernos le temen a redes sociales, no a los medios. Por una sencilla razón: porque los medios ya no tienen la principal influencia en la información. La tiene la gente directamente en plataformas como Twitter y Youtube.

Mientras los medios no quieran entender eso, seguirán haciéndose el candado con sus notas clickeras. Allá ellos. No se quejen, eso sí, cuando el público los critique y los rechace por no querer corregir lo que hacen mal.




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