La crème de la femme
A María Gold no se le nota, pero es... Y además es la fundadora de la Asociación Argentina de Femmes, un espacio que reúne a personas interesadas en discutir sobre feminidad y lesbianismo y avanzar por sobre los prejuicios que la misma comunidad fomenta contra los que no son suficientemente “diversos”. Por Flor Monfort
¿Por qué te exiliaste en Estados Unidos a los 20 años?
–Me estaba descubriendo sexualmente, acá estaba en ambientes de gente muy cerrada, no sentía que podía vivir mi sexualidad, no quería avergonzar a mi mamá, a mis hermanas, a los pocos familiares que tengo. Sentía que no tenía libertad. Tuve muchos novios y relaciones muy buenas con hombres, entonces nunca tuve esa reacción de “odio a los hombres”; me pasó de una manera muy naïf que me sentía en el medio: no me gustaban ni los hombres, ni las mujeres. No sabía lo que me gustaba hasta que no lo encontré y no tenía la libertad acá para encontrarlo. Me fui primero a Los Angeles y después a Nueva York, donde me hospedó una amiga de mi mamá, una periodista que fue mi mentora. NY es muy individualista, muy parecida a Buenos Aires, entonces encajé perfecto.