Por Víctor Hernández
Resulta que durante toda la pandemia aumentaron las quejas por fiestas en la Ciudad de México. Es decir, a la gente que hizo fiestas le valió madre.
Curiosamente, la Ciudad de México no ha dejado de estar en semáforo naranja y está a nada de pasar a rojo.
La solución al problema no va a ser arrestar a la gente que haga fiestas. Eso ni práctico es, ya que sería aglomerar cárceles. No; la solución al problema es la CFE. Mire usted:

