En sangrientos combates los viste
por tu amor palpitando sus senos,
arrostrar la metralla serenos,
y la muerte o la gloria buscar.
Si el recuerdo de antiguas hazañas,
de tus hijos inflama la mente,
los laureles del triunfo, tu frente,
volverán inmortales a ornar.
(Segunda Estrofa del Himno Nacional Mexicano)
“Las armas mexicanas se han cubierto de gloria.” – General Ignacio Zaragoza


