Por Victor Hernández
No se equivoquen. A Enrique Ochoa Reza, ex director de CFE que dejó endeudadísima a la empresa del Estado lo impusieron a mano alzada como nuevo presidente del PRI porque a los dinosaurios como Emilio Gamboa se les arrugó durísimo el chicaspiano y no quisieron quemarse ante la inminente derrota del PRI en 2018.
Sí; luego de que vieron que Manlio Fabio Beltrones salió con el rabo entre las patas de la presidencia del PRI tras la bochornosa derrota de 2016 -a pesar de que a Beltrones se lo habían vendido a los priistas como un chingonazo y un súper cabrón que se las sabía de todas doas, ahora los dinosaurios y los achichincles de alto nivel en el gabinete de Enrique Peña Nieto mejor ya no se quisieron quemar.

