Ante esta declaración conviene subrayar que ella tiene una consecuencia imposible, y por ser imposible es para realizarla: si, el clamor de las movilizaciones estudiantiles también contiene un imposible: solicitar la renuncia del Lic. Peña Nieto, entonces será necesario realizarla en esas mismas calles, no será en elecciones o negociaciones en lo obscurito.


