Por Victor Hernández
Casi como para que le tuviéramos lástima, o como para que no le reclamáramos por las decenas de miles de muertos por la inútil guerra contra el narco, el ex candidato presidencial panista Felipe Calderón dijo ayer durante su fiesta de cumpleaños que durante los primeros meses del sexenio recibió una amenaza de muerte.
No entró a detalle sobre la amenaza. Sólo dijo que era un atentado contra el avión en el que viajaba y que grabó un mensaje para sus hijos en caso de que pasara algo.
Pero lejos de quedar como héroe -que supongo que era lo que Calderón buscaba- quedó muy mal parado. Mire usted por qué:

