Por Victor Hernández
Hasta entre los panistas se acusan de transas. En particular, por el agandalle de la dirigencia del PAN por Marko Cortés, quien repite las mismas cochinadas que hacía Felipe Calderón para no soltar el poder y beneficiarse a sí mismo dentro del PAN.
No sólo eso. Los propios panistas acusan a Marko Cortés y sus achichincles de falsificar firmas para reelegirlo; de manipular el padrón de militantes del PAN y de amenazar a funcionarios para que lo reelijan.
Y si entre los panistas se acusan de transas ¿por qué debería la ciudadanía confiarles el voto o el país?

