miércoles, 1 de mayo de 2013

¡No disparen criminales!....prólogo de Alberto Sladogna, psicoanalista, @sladogna


400 miembros de la Policía Metropolitana de la Ciudad de Buenos Aires, Argentina ingresaron de forma "subrepticia" a una sección de un hospital neuropsiquiátrico Borda de la misma ciudad. Lo hicieron acompañados de maquinas topadoras. El nosocomio es conocido popularmente como el "loquero" o el "asilo Borda". Así fue en una época ya abandonada en muchas partes del "mundo" occidental, existía el "asilo", ya no hay luagres que brinden "asilo" a quienes viven su experiencia de la locura.


La reforma manicomial  en Italia llevada a cabo por el Estado bajo el impulso del movimiento antipsiquiátrico y el movimiento ciudadano terminó absorbida por el acual capitalismo -sistema cuya astucia  debora todo, todo lo incorpora a su lógica como constató Jacques Lacan en 1972-. Si, en Italia el cierre de los asilos -debido a sus condiciones de aislamiento, represión, descuido,etcétera- concluyó en lo peor: los pacientes quedaron sin asilo, los hospitales generales hicieron desaparecer las camas que les estaban destinadas, solo les quedó la calle, arropada a su vez por el verbo "callar" proporcionado por los despliegues asombrozos de la actual industria del fármaco que permite deambular y por último el ciclo se cerró con la aparición de clínica privadas destinadas a guiarse por las leyes del mercado.

En México este movimiento se operó y se opera en silencio de forma más rádical -bajita la mano- no solo se disminuyen los tiempos de estancia en el Hospital Psiquiátrico Fray Bernardino Álvarez o en el Hospital Psiquíiátrico Juan N.Navarro sino que además las "grandes" clínicas privadas han cerrado sus puertas. En el Hosp.Psiquiátrico Infantil Juan.N.Navarro, la administración perreditsa de la Delegación de Tlalpan, participa del negocio inmobiliario de restarle predios al hospital para instalar futuros estacionamientos de un futuro centro comercial hospitalario.

En la CABA, Argentina, el empleo de la fuerza policial contra un taller protegido (de todo menos de la policía y de la justicia) lanza nuevamente sobre la superficie el tema de la locura en la época de la "gubernamentalidad" -lo señaló Foucault- cuando disminuye la autoridad del Estado, al tiempo en que se extiende la franja de cuerpos humanos a quienes se aplica la ley de un nuevo Estado ya no de vigilancia, sino de un sistema destinado a ejercer un control para "imponer" una vida y añadir quien no estará en condiciones de vivirla.

Aquí una imagen de esa novedad:  una docena de periodistas fueron heridos durante el accionar policial, el Lic.Macri y su gobierno informó a la población de que esos periodistas fueron parte de quienes los "agredieron" al re-establecer la ley y el orden en el Hospital Borda:



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