miércoles, 29 de febrero de 2012

Los Ejercicios Espirituales del Pr. Pomponio de Loyola, S.J.


Los Ejercicios Espirituales del Pr. Pomponio de Loyola, S.J.

Hijos míos:

¿Qué son, en esencia, los ejercicios espirituales (EE)? 

Los EE sirven para establecer, de a huevo, las “reglas de la fe”.  Es decir, para afianzar las creencias de los católicos y así espantar al los demonios y comunismos que acechan a estos.  Así pues, el católico que practica los EE fortalece su resolución de adherirse a las “reglas de la fe” y no va a ser desviado de la verdad de la santa madre iglesia por artilugios ateos como la lógica, la ciencia, o la razón.  En verdad os digo que el aceptar estas “reglas de la fe” es lo que evita que sus almas vayan directamente y sin escalas a Infiernotitlan.

Ejercicio Primero – Sobre Las Reglas de Fe

Las verdades esparcidas por la tradición pueden ser aceptadas como reglas de fe.  De ahí que aceptamos como tradición que la Virgen de Guadalupe se le apareció en el Tepeyac a Juan Diego, un indígena de barba cerrada que se parece a Mel Gibson.  Los herejes protestantes (que ardiran en el infierno) no aceptan las tradiciones como verdades.  La excepción fue cuando Yon Macain vino a México a rendirle pleitesía al ayate meado de Juan Diego, a ver si ansina los chicanos lo elegían presidente.  Pero el santísimo vio que el corazón de este protestante no era sincero e hizo ganar a San Martin de Porres la presidencia de EEUU.

Las otras verdades son las que esparcen los santos padres a través de la predicación eclesiástica.  Por ejemplo, si los santos padres les indican que “el artículo 24 es obra del chamuco”, es deber de los fieles aceptar esta verdad como regla de fe.

Meditad entonces sobre este tema, hijos mios.  Aquí un cuestionario para que os orientéis mas sobre el tema.

P: ¿Las verdades que se difunden a través de la televisión son “reglas de fe”?

R: Solamente si el patrocinador de estas verdades es el osito diabólico.

P: ¿Las verdades que proclama don Antonio Solá son “reglas de fe”?

R: Definitivamente.  Don Antonio fue iluminado por el santísimo y el presupuesto del PAN para evangelizar a los indígenas de la Nueva España sobre las “reglas de fe”.  Debéis de aceptar el mensaje de don Antonio cual si os lo estuviera predicando un santo padre de la iglesia y ser respetuoso de su mensaje pues el viene desde España y debéis aceptar siempre lo que os diga un europeo.

P: ¿Cómo voy a saber si he tenido éxito en aceptar el gran tesoro que encierra este EE?

R: Lo sabréis si (1) votáis por Chepina en julio, (2) participáis en el milagro de la multiplicación de las despensas, y (3) maldecís y acusáis de violentos a todo aquel que participe en comunismos como repartir Regeneración, vota por el demonio macuspano, o cree en la teoría de Darwin.  Sobre esta última, mostrad una foto de Chepina al hereje que os diga que el hombre evoluciono del mono y  los callareis pues es evidente que es al reves.

Ejercicio Segundo – Sobre la Capacidad del Católico para Ignorar los Sofismas del Demonio

En este EE deberéis ejercitaros en tornar oídos sordos a los sofismas con los que el demonio desea confundir vuestra alma.  Entended que la santa madre iglesia  “…por obra del Espíritu de verdad no permite a las iglesias comprender o creer de modo diferente lo que Él mismo predicaba por los apóstoles…” (Tertul. Praescript. c. 28).  

Es decir, si no lo encontráis en los evangelios, entonces no lo debéis aceptar y debéis de confiar en que el espíritu santo os haga refractario a las mentiras del demonio.  Dicho esto, si oís que don Pomesimo Seempeda busco ayuda de los EEUU para evitar la elección del demonio en el 2006 debeis de rechazar eso, aunque aparezca en wikileaks.  Después de todo, reto a cualquier comunista que cite UNA, tan solo UNA, instancia donde Cristo menciona a wikileaks.  No la hay, os lo aseguro, asi que no debéis de creer nada que salga de wikileaks pues es inspiración del demonio.

Bajo ningún concepto entonces el buen católico debe de exponerse a las calumnias demoniacas.  El mismo San Agustín lo dijo: “…ya influjo el Señor que mora en la Iglesia para que la más erudita especulación no se encamine hacía algún error…” (Agust. Enarr. in Ps. 9 n. 12)  Así pues, el buen católico NO debe leer la jornada  o el blog de izquierda o al demonio llamado Rius.  El atreverse a caminar por esos caminos os encaminara al error.

Construida entonces esta base filosófica procederemos a llevar a cabo este ejercicio espiritual.  El católico debe de participar en los siguientes actos:

(1)  Donad la mitad de vuestra siguiente quincena al sacerdote de vuestra parroquia y decidle que lo hacéis para fortalecer vuestras creencias contra los sofismas del demonio.

(2) Denunciad y quemad cuántos libros de Rius encontráis.  Señalad al que los posee como degenerado, esparcidor de los sofismas del demonio, y  acusadlo de narco en la delegación de la PGR (estos últimos santos caballeros se aseguraran de plantarle armas y drogas al hereje).  Haced esto en nombre de Cristo para que así el hereje que posea estos libros reciba todo el peso de la ley y enmiende sus errores con tehuacanazos.

(3) Una vez que hayáis purgado vuestra localidad y entorno de las mentiras de Rius, rezad y permitid que el espíritu santo os ilumine y buscad todo los libros que prediquen aquello que NO está en los evangelios.  Así pues, toda la suerte de sofismas y falacias con que el demonio os trata de confundir (matemáticas, lógica, biología, física, astronomía, aerodinámica, filosofía griega, etc., etc.) debe de ser denunciado y destruido.  Reconoced que las bibliotecas son entonces la guarida del demonio y afortunadamente el buen gobierno PANista ya casi las ha extirpado (y la que construyo Chente se está cayendo a pedazo).  Quemad una biblioteca (si todavía quedan) por el bien de vuestra alma.

Tercer Ejercicio – Sobre la Cuarta Regla de San Agustín

Os aclaro que no estoy sugiriendo que San Agustín menstruaba.  Ese no fue el designio del Santísimo aunque, si Este así lo hubiera decidido, no habría razón por la que San Agustín no hubiera sangrado como un marrano siendo sacrificado.

No, hijos míos, me refiero a la cuarta regla de San Agustín: “…el sentir unánime de la Iglesia presente es prueba idónea del sentir de la antigüedad, dado que, conociéndose lo que ahora se sostiene en la Iglesia, es impío pensar que fuese otra la fe en los siglos pretéritos…”  Y el hecho, hijos míos de que la santa madre iglesia piense igual que en la edad media es lo que le da a sus creencias la calidad de tradición y, por lo tanto, de “regla de fe”.

Es decir, hijos míos, que todo aquello que se haya practicado por la iglesia en tiempos pretéritos debe de ser aceptado por el buen católico y este debe denunciar como impíos todo aquello que contradiga estos preceptos.

Para participar entonces en este ejercicio, que os fortalecerá en la veneración de las tradiciones de la santa madre iglesia y en el rechazo por impío de todo lo que la contradiga debéis hacer lo siguiente:

(1) Si sois indígena, debéis aceptar que no sois “gente de razón” y no tenéis alma humana, argumento que sostenía la iglesia después de la llegada de los españoles a tierras americanas.  Así pues, aceptad que no tenéis criterio propio y votad por quien os señale el padrecito.  Rechazad la despensa que os den los partidos ajenos al PAN.  Aceptad vuestra condición de infrahumano con humildad y sumisión y dejad de practicar comunismos y demandar derechos “humanos” que solo corresponden a la gente blanquita.


(2) Aceptad y os enorgulleceréis de la condena que la santa madre iglesia hizo del remiso y satánico cura de Dolores, Miguel Gregorio Antonio Ignacio Hidalgo y Costilla Gallaga Mondarte Villaseñor, que fue denunciado por el arzobispo Manuel Abad y Queipo de la siguiente manera:


“…Por autoridad del Dios Omnipotente, El Padre, El Hijo y El Espíritu Santo y de los santos cánones, y de las virtudes celestiales, ángeles, arcángeles, tronos, dominaciones, papas, querubines y serafines: de todos los santos inocentes, quienes a la vista del santo cordero se encuentran dignos de cantar la nueva canción, y de los santos mártires y santos confesores, y de las santas vírgenes, y de los santos, juntamente con todos los santos y electos de Dios: Sea condenado este Miguel Hidalgo y Costilla, ex cura del pueblo de Dolores.


Lo excomulgamos y anatemizamos, y de los umbrales de la iglesia del todo poderoso Dios, lo secuestramos para que pueda ser atormentado eternamente por indecibles sufrimientos, justamente con Dathán y Habirán y todos aquellos que le dicen al señor Dios: ¡Vete de nosotros, porque no queremos ninguno de tus caminos! Y así como el fuego es extinguido por el agua, que se aparte de él la luz por siempre jamás. Que el Hijo, quien sufrió por nosotros, lo maldiga. Que el Espíritu Santo, que nos fue dado a nosotros en el bautismo, lo maldiga. Que la Santa Cruz a la cual Cristo, por nuestra salvación, ascendió victorioso sobre sus enemigos, lo maldiga. Que la santa y eterna madre de Dios, lo maldiga. Que San Miguel, el abogado de los santos, lo maldiga. Que todos los ángeles, los principados y arcángeles, los principados y las potestades y todos los ejércitos celestiales, lo maldigan. Que sea San Juan el precursor, San Pablo y San Juan Evangelista, y San Andrés y todos los demás apóstoles de Cristo juntos, lo maldigan…”

Tumbad entonces cualquiera de las estatuas de este hereje que afean el territorio de la Nueva España.  Haced solemne auto de fe quemando las estampitas de este hereje de manera pública.

(3) Todos los quinces de mayo vestiros de luto.  No haréis esto con afán de ofender a los santos maestros de la doña Elba Esther, que tantos servicios ha hecho por México, sino en conmemoración del martirio del emperador de México, don Fernando Maximiliano José María de Habsburgo-Lorena.  En esa fecha infame, en 1867, por ordenes del infame y endemoniado indígena Juárez, el emperador Maximiliano fue ajusticiado junto con sus lugartenientes Miramón y Mejía que compartieron su suplicio y son ahora reconocidos como verdaderos y auténticos paladines de la iglesia.

En suma, hijos míos, los puntos de arriba son como creía la santa madre iglesia y, según la Cuarta Regla de San Agustín debéis creer asi si sois fieles a la doctrina católica.  No hacerlo os llevaría al error de la herejía, al comunismo, y vuestra alma acabara en Infiernotitlan.

Os bendigo y os saludo,

Pomponio de Loyola, S.J.
Capilla de Cristo Rey
San Adolfo Hitler, Xalisco





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