La vida cotidiana presenta una novedad: el pasaje de la sociedad disciplinaria a la sociedad del control. En la sociedad
disciplinaria varias instituciones producían la disciplina: la familia paternalista y heterosexual se encargaba de disciplinar nuestras almas para vivir esa vida subjetiva "normal" , te indicaba cómo nacer, cómo
vivir la sexual “políticamente correcta” y te añadía cómo debías morir; las
cárceles, eran lugares para punir, “reeducar” a quienes violaban la propiedad
privada; la fábrica se encargaba de hacernos “productivos”; la
escuela nos indicaba cómo debíamos aprender, qué debíamos aprender y cómo
comportarnos; el asilo era para disciplinar lo que salía de la "normalidad". Nótese, las cinco maquinas –familia paternal; cárcel;
fábrica productiva; escuela pública, obligatoria; asilo/hospital- eran cerradas
sobre si mismas, hoy están sufriendo un
cambio radical, una mutación impulsada por el régimen neoliberal pasaje a la sociedad del control.

