Por Victor Hernández
Fue verdaderamente bochornoso para todos los mexicanos que ayer, unas horas después de que Donald Trump virtualmente le ordenara al gobierno mexicano que hiciera algo para frenar la caravana de migrantes de Centroamérica, Enrique Peña Nieto enviara a la plicía federal a la frontera con Guatemala.
En otras palabras, Peña se convirtió en el perro faldero del patio trasero de Trump con un mero tuit.

