Con el mayoriteo del PRI, PAN, PVEM, PANAL, y algunos senadores del PRD, pero con la oposición de parte del PRD, PT y MC, el Senado de la República aprobó la reforma financiera de Enrique Peña Nieto que criminaliza a los deudores y le da poder de Ministerio Público a los banqueros.
La reforma incluye la posibilidad de que los bienes de un deudor sean congelados y embargados si así lo decide un banco al cual no se le ha pagado un adeudo.

