El gobierno federal priista de Enrique Peña Nieto dio una justificación trillada para la violencia que se desató en Tamaulipas: que se debe a disputas entre un cártel producto de arrestos.
La excusa ha sido usada infinidad de veces tanto por la administración de Felipe Calderón como por gobernadores priistas como Eruviel Ávila y Egidio Torre Cantú cuando se desborda la violencia, pero sin resolver nada.

