Por Victor Hernández
Carmen Aristegui dio a conocer ayer en su programa de radio que la empresa GMC, acusada de lavar dinero del narco para el ex gobernador priista de Tamaulipas, Tomás Yarrington, recibió 521 millones de pesos en contratos de SCT entre 2006 y 2011. Es decir, durante el sexenio de Calderón y el último año del sexenio de Fox.
El asunto no me extrañó ni tantito. Máxime si consideramos que la prensa local de Tamaulipas, dice el reporte de Aristegui,cita a Alberto Berlanga, ex secretario de Obras Públicas y Desarrollo Urbano del gobierno del ex gobernador priista de Tamaulipas, Eugenio Hernández, como el sucesor de Tomás Yarrington como uno de los inversionistas en esa empresa.
¿Qué tiene que ver eso? Mucho. Vea usted por qué:

