Por Victor Hernández
No le duró nada el festejo de rechazar la reforma eléctrica a la derecha PRIANista. El lunes 18 de abril, un día después de que votaron para favorecer a las empresas privadas extranjeras, y luego de que Morena aprobara la reforma minera, los panistas pasaron del festejo a la incredulidad disfrazada de intento de burla.
Que porque Morena había "nacionalizado" el litio que "ya era propiedad de la nación" y por lo tanto la ley minera no era necesaria.
Lo que no dijeron, porque claramente lo ignoraban, era que la ley minera lo que realmente hace es prohibir que se le den contratos a privados para extraer y explotar litio en México. Es decir, es una ley anti-privatizaciones.

