LA INDEPENDENCIA DE TEXAS ¡Y LA DE CALIFORNIA!
La misión principal del “desmitificador” Juan Miguel Zunzúnegui consiste en manipular la historia para mostrar que los mexicanos somos los principales enemigos de los pocos que han intentado sacarnos de la condición de conquistados que nos autoimponemos. Que todos nuestros males los hemos provocado nosotros mismos desaprovechando las fabulosas potencialidades que teníamos y tenemos (Patria sin rumbo, Mitos de los primeros años independientes, pp. 24-25; México: la historia de un país construido sobre mitos, p. 155). Hay que desmitificar a México, repite en todos sus libros, para que pueda verse en su realidad, que no es otra –en versión Zunzúnegui- que una vulgarización bastante rupestre de la ontología del mexicano de Emilio Uranga, Samuel Ramos y Octavio Paz.

