Por Victor Hernández
Resulta imposible no sospechar de un nuevo pacto entre Enrique Peña Nieto y Felipe Calderón -o reafirmar la existencia del mismo que ya existe desde 2006, y que ya documentó fielmente Álvaro Delgado en su libro El Amasiato- luego del hecho de que prácticamente al mismo tiempo el poder judicial le dio impunidad al gobierno de Peña Nieto por los casos de asesinatos a manos de militares en Tlatlaya; la desaparición forzada en el caso Ayotzinapa; y al gobierno de Felipe Calderón en el homicidio múltiple en la guardería ABC.
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