Por Victor Hernández
Cuando Andrés Manuel López Obrador anunció la construcción de la refinería de Dos Bocas en la derecha se pusieron a decir que qué horror, que eso iba a empeorar al cambio climático, y que lo de hoy son los autos eléctricos. Esto cuando no había pasado ni un sexenio dese que el PRIAN privatizó el sector petrolero y los mismos derechangos le aplaudieron como focas.
Pero ahora que el Canciller Marcelo Ebrard está promoviendo el auto eléctrico Quantum, fabricado por empresas bolivianas y mexicanas, en la derecha ya se pusieron a respingar.

