Por Victor Hernández
Las recientes bravuconadas del gobierno de Corea del Norte, cuyo líder vitalicio, Kim Jogn Un, herdó el mando y nadie votó por él, amenazando a Estados Unidos con ataque nuclear y a Corea del Sur con guerra terrestre no pasan de ser un show para consumo interno.
Y es que resulta que Kim Jong Un no ha logrado cimentar su estatus de Mariscal y jefe supremo desde la muerte de su padre, Kim Jong Il, en diciembre de 2011.
Es por eso que, usando de pretexto que Estados Unidos hizo algunos ejercicios militares con Corea del Sur, Kim Jong Un hizo un despliegue mediático con propaganda para la gente de Corea del Norte y no realmente para el resto del mundo.

