Por Victor Hernández
El pasado lunes 12 de agosto un grupo de manifestantes feministas rompieron vidrios en las oficinas de la Procuraduría General de Justicia de la Ciudad de México y le aventaron brillantina al secretario de seguridad ciudadana, Jesús Orta.
Los que son afines al gobierno de Claudia Sheinbaum de inmediato descalificaron la protesta, alegando que la violencia no es la vía y que le dan mal nombre al resto de las feministas.
Peor estuvo la Jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, quien también descalificó la protesta y dijo que ni protesta era, sino una provocación.

