La crisis de deuda que atraviesa la eurozona, y más específicamente, la que azota a Italia,no es ninguna novedad.
Una de las primeras advertencias que hiciera la Directora Gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI) Christine Lagarde (luego de ganarle por paliza al “magazo” de los catarritos, Agustín Carstens) fue precisamente el riesgo de una fuerte crisis en Italia, debido principalmente a la presión de los mercados, y a la incertidumbre que se percibía de que las medidas adoptadas por Grecia para disminuir el déficit presupuestal no representaban suficiente garantía.

