miércoles, 21 de marzo de 2012

Por qué me vale sorbete que AMLO vaya a la misa del Papa

Por Victor Hernández

Andrés Manuel López Obrador anunció ayer que sí asistirá a la misa que dará el Papa Benedicto XVI en Guanajuato por tratarse de un jefe de Estado y de el principal líder de la iglesia católica en el mundo.

Esto causó airadas quejas de la ultra-requete-mucha izquierda, la cual se razgó las vestiduras porque AMLO fuera a la misa. Hubo quien inclusive amenazó con anular su voto.

Dos palabras sobre este tema para la requete-reteharta izquierda: NO SUCCIONEN.

Para empezar, AMLO va a saludar, no va a poner al Papa de Secretario de Educación Pública ni a recibir línea. Una cosa es ir a saludar, como acto protocolario, y otra hacerle caso al Papa, cosa que AMLO nunca ha hecho ni lo hará.

Por otro lado, cuando AMLO fue Jefe de Gobierno le envió al Papa Juan Pablo II un cobertor de regalo cuando visitó México. ¿Alguien se quejó? NADIE.

Y otra más: Si AMLO gana las elecciones tendrá que recibir o reunirse con jefes de estado y líderes religiosos peores que Rátzinger. ¿Por qué? Porque esa es la chamba del presidente, y AMLO ha dejado claro que va a respertar por igual a todos los jefes de estado.

¿Por qué se razgan entonces las vestiduras por ir a saludar a una misa?

No hay motivo. Sólo las ganas de hacerle al payaso con la onda de la pureza ideológica.

Como dijo AMLO: Seamos prácticos; ser de izquierda significa ser honesto y de buen corazón.

Y si una visita protocolaria para la misa del Papa puede ayudar a AMLO a llegar a la presidencia, por mi magnífico que lo haga. Si por pureza ideológica la izquierda va a perder la elección, entonces no tiene caso hacer campaña.

Así que tengan la bondad de espabilar la baba y alivianar el mosquero.


Por eso mejor AMLO 2012.

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