Por Victor Hernández
Le tomó 12 días a Enrique Peña Nieto para tirar la toalla y admitir que no podrá cumplir con sus promesas de campaña.
No sólo eso; una vez más cayó en el mismo discurso de Felipe Calderón de "no me cabe así que mejor la reparto", alegando que el crecimiento económico de México no depende de él ni de las reformas estructurales que plantea, sino de ¡los tres niveles de gobieno!

