COMO LOS GRINGOS SE ROBARON EL PETROLEO MEXICANO
I. La Primera Afrenta
La destrucción de PEMEX comenzó con el acuerdo
transfronterizo que firmo el enano borrachín de Calderón. Básicamente, usando tecnología de pozos
“direccionales” las transnacionales petroleras podrían perforar un pozo en
Texas y desde ahí robarse el crudo y gas mexicano.
Uno de los artífices de la destrucción de PEMEX, fue el
nefasto Carlos Pascual, ex embajador de EE.UU. en México. Pascual defendió con entusiasmo la idea de
poder robarse la riqueza mexicana sin cruzar la frontera. Pascual afirmo en círculos diplomáticos que
“los mexicanos consideran que las riquezas de su subsuelo son parte integral de
su nación. Este tratado podría permitir
que se resolviera este asunto sin causar irritaciones o protestas” … “[M]any Mexicans consider oil a part of the country's
DNA. A treaty would address these concerns and avoid any unnecessary irritants
between the two countries.” Por
supuesto que este tratado tuvo todo el apoyo de las transnacionales, Shell,
Exxon, y otros.
El enano borrachín firmo el tratado y el PRIAN lo
ratifico. El pretexto que se uso fue que
“el gobierno defendía de esa manera el patrimonio de México y PEMEX tendría
acceso a la tecnología para perforar pozos profundos.”
O sea, para obtener la tecnología para perforar pozos
profundos no se podía RENTAR esta, tal como lo hacen Shell, EXXON, BP,
etc., que NO cuentan con esa tecnología.
No, se tenía, según el enano borrachín, que dar las nalgas primero y
vender el cuento de que “el gobierno defendía el patrimonio nacional”. En un pais donde el pueblo solo se informa
con la caja idiota eso seria rete facil.
Noten el racismo implícito en la propuesta gubernamental:
los mexicanos somos demasiado pendejos para entender tecnología (la “magia del
hombre blanco”). Somos unos indios
pendejos. Y por lo tanto no podemos ir a
perforar en pozos profundos. Eso a pesar
de que realmente NO tenia PEMEX necesidad de perforar pozos profundos pues tenia
abundantes yacimientos en aguas someras y en tierra y sus costos de explotación
eran mucho menores. Es más, PEMEX había
estado perforando con éxito desde el 38 y nunca había necesitado vejigas para
nadar, o sea, asesoría extranjera.







