Por Victor Hernández
El PRI pretende hacernos creer que la reforma financiera que presentó ayer como parte del Pacto por México será una gran bendición porque permitirá que las empresas tengan más créditos a menor costo.
No hay nada en la reforma que especifique tal cosa más allá de la creación de nuevas empresas dedicadas a dar créditos -no se habla de precios tampoco- y nisiquiera el gobernador del Banco de México, Agustín Carstens, pudo decir que habrá beneficios para el país con esa reforma en el corto plazo. A lo más que pudo llegar Carstens, publica Reforma, es a decir que a lo mejor en el mediano plazo (unos en unos 3 años) podría subir el PIB medio punto.
La realidad es que la reforma financiera, tal como está propuesta, abre la puerta para un nuevo FOBAPROA. Mire usted por qué:

