jueves, 30 de junio de 2016

Sería un disparate poner a Alejandra Barrales a dirigir el PRD; Mejor que lo dirija Pablo Gómez

Por Victor Hernández

De acuerdo con Reforma los chuchos ofrecieron al grupo político de Miguel Ángel Mancera aceptar que Alejandra Barrales -a quien Mancera impulsa- sea la nueva presenta del PRD nacional a cambio de que les den la dirigencia del PRD-DF, actualmente en manos de Raúl Flores, de Vanguardia Progresista, también afín a Mancera.

Lo cual sería un enorme disparate. No sólo por la frivolidad e incompetencia de Barrales, quien hundiría aún más al partido, sino porque el PRD-DF de ninguna manera puede quedar en manos de los chuchos, quienes son minoría en la Ciudad de México.

La opción es entonces entre Beatriz Mojica, quien seguiría la línea que le tire Jesús Ortega, o Pablo Gómez, quien es muy bueno para echar discursos pero ni es administrador ni sabe de estrategia política, características que no pueden ser parte del perfil de un presidente nacional de un partido político.

¿A quién poner entonces en el PRD? Uta, pues ante lo flaca de la caballada, al menos peor: Pablo Gómez.

Los que se oponen a Pablo Gómez le echan en cara que Gómez se opone a las alianzas con el PAN. El año que viene habrá un par de elecciones en el país, la más importante de ellas será la del Estado de México. Y tanto el PAN como el PRD buscan hacer alianza en Edomex para tratar de quitarle ese bastión al PRI, con lo cual terminarían de debilitar al partido de Carlos Salinas.

Pues que se oponga. Al final el que decidiría las candidaturas no sería Pablo Gómez, sino el Consejo Político del PRD. Y si quiere amenazar con renunciar a la presidencia del partido, como hizo Agustín Basave, para que se hagan a huevo las cosas como el quiere, pues que renuncie. Que pongan de nuevo a Beatriz Mojica en la Secretaría General y santo remedio.

¡Pero carajo! No pueden permitir que Alejandra Barrales hunda al PRD más de lo que ya está. Fue un mal chiste como senadora, es un mal chiste como secretaria de educación del DF, y sería el peor chiste imaginable en la presidencia del PRD.

Y encima a cambio de quitar el PRD-DF al único presidente del partido que ha sabido llevar la fiesta en paz con todos. ¡Carajo! ¿Cómo es posible que esa opción sea opción?

Insisto: tal vez Pablo Gómez no tenga experience administrativa y su vida política se limite a la grilla en el Congreso y a echar discursos, pero de eso a que dirija al PRD nuevamente Nueva Izquierda, o peor; Alejandra Barrales, mejor que sea Pablo Gómez. De plano.



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